Daisuke Niwa es un chico aparentemente normal y corriente, pero en realidad se trata de un Niwa, y ha heredado la maldición genética de su familia, por lo cual, después de su cumpleaños número 14, su "gen de amor" se activa: siempre que Daisuke experimenta sensaciones de amor o intimidad, se convierte en el legendario ladrón Dark. Daisuke es un chico enamoradizo y bondadoso, que no tendrá reparos en ayudar a quien se lo necesite. Ahora que Dark "ha muerto" sigue una vida normal junto a su doncella divina; Riku.

Dark Mousy es un ladrón de obras de arte, que se reencarna en Daisuke Niwa. Dark parece un mujeriego sin sentimientos al que no le importa nadie, pero en realidad es un bonachón que termina cogiéndole especial cariño a Daisuke, y llega a nombrar a su gran y único amor, Rika, la abuela de las Harada.

Es la hermana mayor de Risa Harada. Es una chica muy inteligente y amable con todo el mundo, además sabe cocinar muy bien y es una gran deportista. Al principio, parecía no estar interesada por ningún chico, pero finalmente termina enamorándose de Daisuke Niwa, y empezando una relación sentimental con él muy bonita.

Risa es la más pequeña de las gemelas Harada. Actualmente existe una intimidad sutil entre ella y Satoshi Hiwatari, aunque ella todavía ama a Dark. Aunque al principio Risa es un poco superficial y risueña, se convierte en una muchacha más adulta, más fuerte e inteligente, ya que su amor inicialmente vacío por Dark aumenta.

Satoshi Hiwatari es el compañero de clase de Daisuke. Era bastante antisocial, y serio, pero después de lo ocurrido con Krad y Dark, ha cambiado, sigue siendo el mismo de siempre pero más amable, y sociable. Parece sentir algo por Risa aunque no está muy definido, es el mejor amigo de Daisuke, y sigue destacando por su notable inteligencia.

Krad es la otra mitad de Dark, juntos son uno, la luz y la oscuridad. Pese a su amable apariencia, en el fondo es como un demonio y no le importa matar a cualquiera que se cruce en su camino.
Al igual que Dark en Daisuke, Krad se reencarna en Satoshi.

 

 


 

 

26.8.08


Riku...
Las lágrimas invadían mi rostro de sólo pensar lo que le habían hecho a mi hermana y yo... ¿tenía la culpa? Después de todo había sido yo quien le había dejado entrar, de una forma u otra... era mi culpa, sí, lo era.
Me encontraba a su lado, guardando su sueño. Le había costado mucho dormirse pero por fin pareció olvidar por un momento lo sucedido para entrar en un profundo sueño.
Me levanté de la cama, y la tapé con una manta hasta el cuello, cerré la ventana y volví a sentarme a su lado. No pasó mucho tiempo, y Riku abrió los ojos. Estaba llorando de nuevo, y parecía delirar.
Toqué su frente y noté inmediatamente una alta fiebre. Corrí hasta la cocina y llevé a su habitación un recipiente lleno de agua y algunos paños, aquello le bajaría un poco la fiebre.
-Tienes que calmarte Riku...- murmuré colocándole un paño sobre la frente.
-... Ri... Risa...-musitó, mirándome mientras continuaba llorando.- No estoy... nada bien...
-Lo sé, Riku, lo sé, pero mejorarás, no te preocupes, yo voy a cuidarte.- susurré entre sollozos, yo también había empezado a llorar.
-Risa...-noté que unas manos ardientes me tocaban, Riku estaba tocando mi rostro suavemente.- ...
Pegué mi cabeza junto a la suya, y nuestros llantos se unieron. Siempre habíamos estado unidas, pero ahora, lo estábamos más que nunca, ante este dolor.
Lo cierto es que conocer a Dark sólo nos había traído problemas, pero... también era todo tan distinto para mi después de conocerle...
Salí de mis pensamientos, y cambié el paño de Riku.
-Por favor, intenta dormirte de nuevo, yo estaré aquí hasta que mejores.- aseguré intentando esbozar una pequeña sonrisa.
-No puedo...-susurró, apretando mi mano.- Sueño con él...
-Maldito...- esbocé en mis labios sin llegar producir sonido alguno. –Está bien, entonces hablemos, dime hermanita, ¿qué tal con Daisuke? Últimamente os he visto muy enamoraditos.- dije intentando cambiar de tema para liberar tensiones.
-... pero en los sueños no me desagrada.-evadió mi comentario, pareció sincerarse.
-¿Qué quieres decir?- pregunté atónita
-... No me da asco. No le odio, en sueños.-musitó, luego se llevó las manos a la cara.
-Es normal, es un sueño, tal vez en tus sueños se comporte de manera distinta... tal vez lo idealices... no lo sé Riku, lo cierto es que... yo sí que le odio, en cambio a Satoshi...- comenté bajando mi tono a medida que terminaba la frase.
-Satoshi no tiene culpa de nada.-dijo, aún con el rostro tapado con sus manos.- ... pero... ese sueño me dejó tan... trastornada...
-¡No pienses más en él Riku!- chillé sin darme cuenta. -No merece que lo hagas, intenta olvidarlo... por favor...- supliqué empezando a llorar de nuevo.
-Risa...-agachó la cabeza.- discúlpame...
-No lo hagas, entiendo que estés alterada, confusa... pero no quiero que pienses nunca en perdonarle, no se lo merece, no merece tu perdón, ni siquiera tu lástima.-
-Jamás podría perdonarle...-noté como se estremecía, era como si por un momento hubiese vuelvo a vivir lo ocurrido.
La abracé con fuerza y le di un pequeño beso en la mejilla.
Volví a cambiar el paño de su frente, y me acosté junto a ella.
-A partir de ahora, dormiremos juntas ¿qué te parece?- propuse sonriente.
-Muy bien.-respondió, sonriendo mientras me miraba.
La abracé aún más fuerte y suspiré algo aliviada.
-¡Ahora estaremos más unidas que nunca hermanita!- exclamé divertida.
-Sí.-asintió Riku, abrazándome a mi también. Me alegré, porque desde lo ocurrido estaba muy poco receptiva.
Ahora tenía que quererla y animarla más que nunca, ella me necesitaba...
Dark... Daisuke... volved pronto...


*OUT* Aqui Risaaa!! ya era hora de que posteara!! seguid seguid! animos mi querida Riku!! asias Loreni!! ^^ *OUT*



Yuna vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 11:13 p. m.

23.7.08


Estaba en el cuarto que me habían encomendado en la casa de Daisuke. Mis heridas ya estaban curadas, al menos las físicas. Sin embargo, estaba tendida en la cama boca abajo, con los ojos cerrados fuertemente.
No paraba de recordar lo que él me había hecho. Sus ojos no se me borraban de la mente. Cerraba los ojos y ahí los veía… en lo más oscuro de mi mente. Mi cuerpo estaba completamente estremecido, aparentaba recordar por sí mismo lo que había sucedido.
-Te odio… Krad.-Mascullé.

Comencé a llorar.
Poco a poco me quedé dormida. Me vi en un lugar extraño, apartado, solitario, frío… Estaba sola y a medida que miraba a mi alrededor, no veía nada ni a nadie. Sin embargo, de pronto Krad apareció frente a mi.
Retrocedí, pues temía que hiciese daño otra vez. Pero no se movió. Dejó sus ojos clavados en mi, como si me conociese de algo que yo desconocía, tras eso se aproximó levemente. Iba algo diferente. Tenía el pelo corto, vestía de una manera un tanto antigua y entonces extendió su brazo derecho. Acarició mi rostro y en ese momento… desperté.
No había sentido ira ni asco cuando me tocó. Sin embargo, al recordar el sueño enterré mi cabeza en la almohada y chillé. Apenas se oía. No podía perdonarme mi reacción en aquel sueño...
-Risa…-susurré.- No estoy nada bien… creo que deliro…



Lau vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 11:30 p. m.


Enseguida llegamos a aquel templo, no recordaba haber estado nunca allí, pero de algún modo sabia por donde iba. Cualquier otra persona que intentará acceder a él le sería difícil llegar sin antes dar un par de vueltas perdido, ya que una barrerá ocultaba su presencia. ¿Quien querría crear a alas negras? ¿Cual fueron sus motivos? Esas eran preguntas que rondaban por mi cabeza desde hacía mucho tiempo, la verdad es que demasiado.
A los pocos metros que entramos al templo, nos encontramos con un par de trampas, parecía que aquel sitio aún guardaba algo importante. Después de que las superará todas, un fuerte dolor de cabeza apareció de repente y me dejo completamente inmóvil.
- ¡Dark! ¿Estás bien? – preguntó Daisuke bastante preocupado.
- Si, tranquilo no te preocupes, por lo visto había una trampa más escondida, pero esta parece que es especial.
- Especial, ¿a que te refieres?
- Vuelve a tu forma normal, ahora mismo verás porque lo digo.
- De acuerdo
Daisuke volvió a dominar el cuerpo, y como me temía a él no le afectaba esa trampa. Entonces eso significaba que estábamos muy cerca de los que buscábamos.
- Oh al final has llegado, ángel oscuro. Te he estado esperando desde hace mucho tiempo – se escucho una voz que retumbaba por todo el templo.
- ¿Es usted el viejo sacerdote que protege este templo? – le preguntó Daisuke impaciente.
- Así es hijo, tú debes de ser el pequeño Niwa, tu padre me hablo mucho de ti. Decía que tenías un gran talento, y veo que no se equivocaba.
- Entonces, ¿es usted quien le dio el anillo a mi padre?
- Así es hijo, pero entrad a dentro de esta sala, allí Dark podrá salir sin problemas.
Entramos a la sala y enseguida volví a salir al exterior, ansioso por obtener respuestas a todas mis preguntas.
- Anciano, ¿fuiste tú el que creo a alas negras?
- Vaya veo que eres muy directo, si soy uno de los que participo en su invocación. Pero yo fui el que lo dividió y os creo a Krad y a ti por tal de dividir su poder y evitar que ocurriera la gran catástrofe.
- ¿Pero porque intentasteis crear algo como alas negras?
- El poder muchas veces corrompe las mentes de las personas, ese fue nuestro caso. Alas negras es toda la maldad acumulada. Pero por lo visto toda esa maldad poco a poco ha ido creciendo y ha llegado a tener suficiente poder como para poder a volveros a invocar e intentar volver a uniros.
- ¿Cómo puedo hacerme más poderoso para poder derrotar a Krad y alas negras?
- No es tan sencillo Dark, primero tendrás que superar un entrenamiento, bueno más que un entrenamiento será que tu cuerpo acepte un objeto mágico, pero que es demasiado poderoso y si no eres lo suficientemente fuerte puedes acabar muriendo. Tranquilo, al joven Niwa no le ocurrirá nada, ese poder solo os afecta a Krad y a ti.
- De acuerdo, lo haré, pero tenemos que darnos prisa, estoy seguro que Krad pronto vendrá a por mí.
- No te preocupes, he fortificado la barrera, le costará un poco encontrar el templo y si lo encuentra la entrada no le será fácil.
- Dark, no te preocupes por mí, pienso ayudarte hasta el final.
- Gracias Daisuke, eres un gran amigo.
Enseguida me dispuse a hacer ese entrenamiento, era duro y poco a poco me iba sintiendo más débil. Pero no podía dejarlo, no ahora, no sin antes conseguir suficiente fuerza para poder derrotar a Krad.

Había pasado poco tiempo de cuando empecé a hacer el entrenamiento, cuando el anciano mostraba una cara algo preocupada.
- Algo esta perturbando la barrera.
- ¿Qué ocurre anciano?
- Tendremos que dejar para más tarde el entrenamiento, ahora tenéis que salir afuera.
- Pero si no me ha dado casi tiempo a nada – dije bastante molesto.
- Calma Dark, las cosas hay que hacerlas en su tiempo, rápido salid a la entrada y llevaos esto con vosotros, estoy seguro de que os será útil.
- ¿Una llave? Preguntó Daisuke sorprendido.
- No hay tiempo para explicaciones rápido salid.
- De acuerdo, pero volveremos pronto – dije muy molesto.

Enseguida salí volando en dirección a la entrada del templo, donde allí de lejos pudimos ver a Satoshi, eso significaba que Krad ya estaba aquí.

*OUT* Pues post de Dark, lo siento por haber tardado tanto en colgarlo y eso que lo tenia medio empezado. Krad te espero *OUT*



Kyo vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 8:34 p. m.


“Tu continuaras vivo hasta que yo diga” JA… eso ya lo veremos.

Krad había vuelto mucho más demencial que antes, y empezaba a estar harto, así que decidí tomar medidas drásticas. Gracias a dios la última vez retomé el control sobre mi cuerpo con fuerza y Krad parecía débil ante ello, será que realmente me había hartado hasta tal punto de poder cohibir a Krad… no obstante sabía que no duraría mucho, y que ese era el momento de hacer algo al respecto.

Mi salud ya no importaba, importaba la de mis compañeros, mis amigos. Así pues, decidí ir a por “aquel objeto”, aquel que yo sabía que podía retenerle, al menos temporalmente, pero que a pesar de ser de mí propiedad me estaba prohibido, alejado de mi. Y mi padre no lo alejo de mi precisamente por el hecho de que aquel objeto afectaba en mis alud, si no por el hecho de que no reteniera a Krad.

Así pues cogí lo indispensable para el viaje y cogí el primer avión hacia Roma. No me desdí de nadie, no quería causar más problemas.
-Cuidado con lo que deseas.-oí decir a Krad, mientras me dirigía a Roma en el avión a buscar "aquel objeto".

Le ignoré.

Una vez en Roma me instalé y prepare, esta vez el ladrón iba a ser yo, pro suerte jugaba con ventaja, y al ser un tesoro de mi propiedad conocía como se le protegía.

Finalmente… la noche llegó.

Era la hora, no quería esperar, no PODÍA arriesgarme a esperar, Krad en cualquier momento podía retomar fuerzas y retenerme. No iba a permitir que eso sucediera.

Llegué al museo.

Me fue relativamente fácil colarme en el, como dije jugaba con ventaja al conocer como guardaban dicha reliquia, además yo no iba a arriesgarme a enviar una nota de aviso como Dark, necesitaba ese objeto y contra menos problemas tuviese, mejor. Así que no tarde mucho en llegar al lugar donde se escondía aquel collar que encontraría parte de solución a mis problemas.

-Aquí esta…-susurre mientras desactivaba fácilmente la alarma- Voy a acabar contigo…

Va a resultar ser demasiado fácil…si yo no me encuentro en el otro bando supongo que esto pierde gracia.

Levanté el cristal lentamente, sin problemas y tomé el collar. Su nombre era “Atadura” y se trataba de un candado plateado con alas de oro y cadena también de plata. Por fin tenía la solución a todos mis problemas…y fue tan…fácil.

Entonces… sonó la alarma.

-¿Cómo?- me sorprendió, lo tenía todo tan bien calculado…
-Ja, ja...-rió Krad.- Gilipollas. Verás que gracioso será que te pillen.
Por suerte tenía un plan B por sí eso sucedía.
- Parece que realmente has estado debilitado...-le contesté seguro
-Quien sabe...-respondió, por su voz no se sentía débil.
Maldita sea estaba recuperando fuerzas y yo tenía que acabar con eso pero YA...
Me tiré por al ventana izquierda, cayendo sobre una furgoneta, allí me esperaban dos hombres, no es que fueran de confianza, pero sabía que si les paga realizarían bien su trabajo, y les había pagado mucho.
En poco llegamos, les pagué lo que quedaba y me tire en al cama.
- Adiós Krad- me puse el collar, esperando que resultara.
-¿Hum...?-preguntó Krad, incrédulo.
-¿Eh?...-me quede parado al ver que seguía ahí.
-¿Qué ocurre, Satoshi?-preguntó.- Al parecer no es tan efectivo como pensabas.
-¡Maldición!- Cogí el libro donde se encontraba la información sobre el collar y lo releí buscando una explicación, y la encontré- ¿Una llave?
-Uy, que fallo.-se burló Krad.
- Cállate maldita rata, estabas mejor callado.-no pensaba perdonarle lo de Risa, en verdad no pensaba perdonarle nada.
-¿Prefieres perjudicar tu vida a vivir relativamente tranquilo?-preguntó Krad.
- Prefiero sacrificar mi vida, que seguir maldiciendo a los demás con tu existencia.
-Eso ha sido algo feo.-comentó, entre risas.
- Como si te importara- dije mientras empezaba a descifrar un extraño mapa del libro, donde rebelaba el paradero de aquel templo.
-Un poco, tan solo.-luego continuó riendo.
-¿Por qué no me detienes?-pregunté extrañado, ya que ahora sí había recobrado fuerzas.-
-Tengo interés por saber hasta donde llegarás.

No contesté. Él tampoco añadió nada más a aquella estupida conversación.

Al día siguiente me vinieron a informar de que un objeto de mi propiedad hbía sido robado.

Ignorantes.

Finalmente al cabo de un par de días logré descifrar todo el mapa, entonces prepare todo y parí hacia allí sin perder tiempo. El avión tubo que dejarnos lejos, pero por suerte encontré alguien que me guiara pro aquel terreno desconocido. No tardé mucho en llegar, ahí estaba, en el templo donde todo empezó.

**OUT** Muchas gracias a mi alter ego aunque esta vez no me comió mucho la cabeza… hum bueno… lo que tengo en mente tengo que comentárselo a Kike tmb :3… Y tras una LARGA espera… revivio el RPG!! (o eso espero) :3!**OUT**



Akinomy vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 4:13 p. m.

6.12.07


No podía soportar ver a Riku llorando, verla con esa cara de miedo cada vez que hablaba sobre Krad, ni tampoco podía ver a Hiwatari siendo controlado por Krad obligándole a hacer cosas que él no soporta. Tenía que ayudar a Dark, ha encontrar la forma de poder derrotar a Krad, aunque eso también le pondría en peligro a él.

Dark me comentó de ir a visitar el lugar de donde todo empezó, necesitaba saber porque Krad había logrado hacerse tan poderoso, quería saber que intenciones tenía alas negras.

Cuando me disponía a irme, mi padre me agarro del brazo y me pidió que le acompañara a la biblioteca.

- Daisuke hijo, creo que ha llegado el momento de decirte algo. Esperaba que ese día nunca llegará pero parece que al final tendremos que recurrir a ello.

- De que se trata papa, ¿es sobre Dark y Krad?

- Si, me temo que así es. Dark te pediría que no aparecieras mientras hablo con mi hijo, luego una vez acabé antes de que os vayáis podrás preguntarme lo que quieras, aunque no creo que sepa lo suficiente como para poderte responder.

- Entiendo, por mi culpa le estoy haciendo pasar muy malos momentos a Daisuke.

- Dark eso no es verdad, tú eres mi amigo y es lo mínimo que puedo hacer por ti.

- Gracias Daisuke.

- Bien como os iba diciendo, el lugar al que vas a ir es un antiguo templo bastante escondido, donde allí os encontraréis con un viejo monje. El sabe todo lo que queréis saber, pero estoy seguro de que os pondrá a prueba.

- ¿Cómo es que sabes todo eso papa? – le pregunte bastante sorprendido.

- La verdad es que cuando emprendí aquel largo viaje, me pasé por ese lugar. Allí fue de donde saqué el anillo que me permitía recibir los daños que sufría Dark en vez de ti.

- ¿Pero quién es esa persona, y porque te dio el anillo?

- Esa persona es quien construyo el objeto del que nacieron Dark y Krad, aquel que creo Alas negras y la única persona que sabe toda la verdad sobre ellos dos. Ya no puedo contaros más, una vez lleguéis allí el os contará el resto. Dark quiero que cuides de mi hijo él es un chico fuerte, pero es aún un niño.

- Papa no te preocupes, estaré bien.

- No se preocupe no dejaré que le pase nada malo, y gracias por esa información, sabía que allí tenía que haber lo que estaba buscando.

- Vamos Dark, estoy listo para irnos. Papa os encargo el cuidado de Risa y Riku.

- Descuida hijo el abuelo ya ha preparado la barrera, ir con mucho cuidado.

Entonces me convertí en Dark y salimos volando hacía ese templo oculto en una montaña nevada.

*OUT* post cortito luego ya lo continuo en el de Dark *OUT*



Anónimo vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 1:18 a. m.

28.8.07


Satoshi estaba finalmente hundido, aunque lo que más gracia me hizo de todo fue su encuentro con Risa Harada. La muy estúpida, aún sabiendo quien era Satoshi realmente, es decir, yo, continuó confiando en él. Al parecer las hermanas Harada iban a vivir en casa de los Niwa. Sin embargo, la muy idiota “me” metió en aquella casa.
Realmente nunca terminaré de sorprenderme de lo idiotas que pueden llegar a ser…
Pero en definitiva supongo que debo darle las gracias, aún allí desde dentro de la mente de Satoshi era capaz de sentirla. Riku Harada se encontraba en algún lugar de la casa, temblando pues seguramente continuaba recordando nuestro último encuentro. Pero ya estaba decidido, iba a terminar lo que había comenzado con ella…
Risa se dispuso a ir a preparar el te y Satoshi se quedó allí, sentado mientras sus ojos permanecían fijos en el suelo. Seguramente estaba extrañado pues desde hacía un buen rato no me oía.
-Continúo aquí, si es eso lo que quieres saber.-Comenté, divertido.
-Krad… Déjame en paz.-Gruñó.
-Lo siento, Satoshi… pero… ¿sabes que os habéis metido en la boca del lobo, cierto?-pregunté, luego me carcajeé.- Esta casa tiene una barrera protectora especializada para que yo, Krad, no pueda entrar. Sin embargo, los muy estúpidos no bloquearon tu presencia… Gracias, Satoshi-kun…
-¡¿Qué es lo que quieres!?-Chilló.
-A ella.

Satoshi se estremeció y se encogió un poco en aquel lugar. Satoshi realmente me estaba temiendo, temía de lo que fuese capaz. Me di cuenta de algo en ese momento, de pronto pude tomar la apariencia de Satoshi sin cambiar a mi físico.
-¿¡Qué diablos!?-Exclamó Satoshi en mi cabeza.- ¡¡Basta!!
-Siento haber tardado, Hiwatari.-Dijo Risa Harada mientras entraba en la habitación, con el té.
-No te preocupes.-Dije, luego le sonreí amablemente.

Me dio una taza y bebí levemente mientras miraba a mi alrededor. Realmente me resultaba extraño el hecho de controlar aquel cuerpo con aquella manera, pero era cierto, yo no era el Krad que estuvo allí en el pasado.
-¿Ves, Satoshi?-Pregunté en mi cabeza.-No nos diferencia.
-¡¡Claro que lo hará, Harada… Harada se dará cuenta!!
-Lo dudo…-Dije por última vez, luego la miré y le dije.- Harada-san.. realmente agradezco que me hayas invitado. Krad… Krad no para de atormentarme. Realmente, aunque se que no me echáis la culpa, deseo pedir perdón de nuevo.
-No te preocupes.-Me respondió ella dulcemente, luego me sonrió y tomó algo de té.

Rato después pedí permiso para ir al lavabo.
Subí las escaleras como me habían indicado mientras tenía las manos en los bolsillos de mi pantalón. Oía la fragancia de Riku por toda la casa, cada vez estaba siendo más y más atraido… Sin duda, Riku no podía escapar. Me la encontré delante del lavabo, al mirarme me miró con los ojos muy abiertos, pero luego sonrió levemente. Creía que era Satoshi, jeh.
-Hiwatari.-Saludó.
-Hola, Riku…-saludé mientras le acercaba lentamente.
-¿Qué haces aquí?-preguntó extrañada.
-Tu hermana me dijo que entrase.-Expliqué, luego permanecí delante de ella. Frente a frente y mis ojos se clavaron en ella.
-¡¡Haz el favor de dejar en paz mi cuerpo!! Ni se te ocurra... hacer nada...- no era tan tonto, al fin y al cabo adivino mis intenciones.

Riku me miró fijamente, sabía que algo iba mal. Di un golpe con mi mano derecha en la pared que estaba tras ella y quedamos cara a cara.
-¿sabes quien soy, preciosa?-pregunté.
-t... tú...-abrió los ojos con pasmo, se había dado cuenta. Fue a gritar cuando le tapé la boca besándola apasionadamente, con aquel cuerpo. Forcejeaba conmigo mientras le hacía hacia mi, hacia el cuerpo de Satoshi.

Para librarse, me mordió en el labio inferior por el que comenzó a salir mucha sangre. Sonreí y continué besandola forzosamente mientras mi sangre acababa en su boca y en la mia. Me separé levemente cuando estuve seguro que no gritaría y que solamente lo único que intentaría sería respirar.
-jeje...-reí mientras le miraba a los ojos, luego me relamí los labios.
-Ma...¡¡MALDITO!!, como te atreves a hacerle eso con MI cuerpo, con MI apariencia... ¡¿Qué es lo que pretendes? ¡Déjala en paz! ¡Aquí esta protegida no podrás hacerle nada!- dijo Satoshi desesperado... al contrario que el, a mi me encantaba oírle gritar y sufrir en mi interior.
-¿Protegida?-Mascullé delante del rostro de ella, luego lamí una lágrima que caía por el rostro de Riku.- Aquí solo hay una barrera para que yo no pueda entrar, no para que no pueda estar...
-T... tú.... ¡RI...!-Riku fue a gritar, pero sonreí.
-¿Vas a invitarla a la fiesta?-pregunté.- En realidad solo era una velada para ambos pero... si quieres que venga....
-.... eres... eres....-intentó decir, luego me miró duramente.
-jeh...-Fui a acercarme a ella, sin embargo consiguió escabullirse y comenzó a correr. NO se a donde, pero simplemente huía... de mi. Sonreí de nuevo.

Caminé lentamente tras ella, hasta que depronto vi que intentaba salir por la ventana. Le sujeté por las muñecas y luego la dejé contra la pared mientras permanecía pegado a su espada.
-Eres mia, Riku Harada...-le musité al oído, luego le mordí la oreja.

Satoshi se sentía, nuevamente, solo para mi, impotente...
Ella cerró los ojos mientras jugaba con su oreja, se movía agitadamente, pero ya por último me obligó a poner sus manos en cruz contra la pared y aprisionarla contra ésta por completo con el cuerpo de Satoshi. Riku quería gritar, pedir ayuda. Pero sabía que si lo hacía vendría su hermana y eso sería... sería algo muy divertido. Aunque aquella noche, aquella vez solo quería tenerla a ella. Dejó escapar un leve grito cuando le provoqué una grave herida cerca del hombro, comenzó a salir sangre y la probé, aunque luego tuve que hacer que se diese la vuelta, que quedase cara a cara conmigo.
Entreabrió los ojos y me miró, dolorida. Estaba asustada, muy asustada, esa mirada llena de terror, mezclada con ira... me ponía tan... no podía evitarlo. ¡La quería para mi YA! Así pues, busqué un cuarto por aquella casa para al menos, no violarla en el suelo contra una pared.
Irónicamente la primera que encontré fue la de Daisuke. Al entrar ella allí a la fuerza, la abracé desde atrás y con mi otra mano la tomé por la barbilla. Nada más llegar me había dado cuenta que qué habitación se trataba.
-Observa todo este lugar...-le musité al oído, ella cerró los ojos con fuerza y zarandeé su rostro hasta que los abrió de nuevo.-¡¡Observa!! Este lugar podía haber sido ese en el que por primera vez tú y Daisuke... sin embargo, yo me he adelantado. ¿Dónde está él? Mi querida Riku... ¿dónde?
-Krad....detente...- dijo el aterrorizado...-
-cá... ¡Cálla-!-Fue interrumpida la obligué a besarme y en ese momento fui cambiado hasta obtener de nuevo mi verdadera forma, la de Krad. Ella me miró mientras se estremecía. Entrecerré los ojos y la empujé hacia la cama de Daisuke.

Ella cayó bruscamente, sin embargo no se preocupó por eso sino que me miró fijamente. Esperando que me acercase, quizá para atacarme. Reí mientras me acercaba lentamente... a ella... Cerraba y abría de forma inconciente mi mano derecha... esto iba a ser muy entretenido.
- ¡¡BASTA!!- espeto el incordio de Satoshi haciendo que me detuviese de repente.
-Cállate.-Ordené el voz baja, extendí mi brazo y ella acabó siendo arrastrada por una fuerza invisible contra la pared.
- No, no voy a callarme, déjala en paz, Krad- no se de donde sacaría las fuerzas pero no hacia mas que ralentizar mis movimientos.

Aún así fui capaz de controlar sus efectos, me coloqué de rodillas sobre la cama y besé a Riku que estaba apoyada en la pared. Intentó aruñarme con sus uñas pero tomé ambas muñecas con mi mano y las aprisioné contra la pared. Mi otra mano se coló por dentro de la camisa y comenzó a subir. Ella estaba agitada, cada vez más agitada, intentaba huir, defenderse, pero con movimientos certeros era capaz de tenerla bajo mi control, de nuevo.
-¿Por...que...haces...esto?-se sentía débil...
-Porque la quiero para mi.-Respondí en mi cabeza mientras continuaba besándola, esta vez estaba siendo aprisionada contra el colchón de la cama.
-Basta...-protestó ella con un hilo de voz, a causa de mis golpes para que no escapara y mis besos, ahora estaba casi asfixiada y herida.
- ¿La quieres para ti? las cosas no se consiguen así..- Dijo Satoshi algo entrecortado.
-cállate...-musité, bajé mis besos a su cuello y comencé a desabotonar su camisa muy lentamente. Luego dije en mi cabeza.- A ti todo esto te está gustando tanto como a mi... Satoshi...
Le calé...
-N...no es cierto, yo odio esto- sin embargo se sentía acalorado...
-Di la verdad...-Para cuando me quise dar cuenta estaba besando uno de los pechos de Riku mientras continuaba sujetándola fuertemente y ella se quejaba.- Mírala..
-Digo la verdad... detén esto, no lo.. aguanto..- seguía negando

Me separé un poco del cuerpo de Riku mientras continuaba contemplándola, estaba completamente sonrojada mientras algunas lágrimas se le escapaban y cerraba los ojos con fuerza. Mi respiración era acelerada y aunque intentase calmarla, no podía. Mis ojos recorrieron todo su cuerpo, como grabando aquellas imágenes en mi cerebro. Sonreí levemente, fue entonces cuando ella abrió los ojos lentamente.
-¡Basta ahora mismo!-Gritó, sin embargo coloqué mis dedos en sus labios y fue a protestar, pero entonces lo introduje en su boca.
-Jejejeje....-reí.
- ¡Te dijo que pararas!_ se sentía avergonzado pro la situación.-
-¡Ya cállate!-Ordené.

Me lancé sobre ella de nuevo, ahora sí que gritaba, ahora sí que protestaba. Mis manos, mi cuerpo, mis labios, todo se movía de una manera demasiado brusca para ella. Todo la heria, y eso era aún peor ya que al intentar escapar yo la retenía de nuevo. Mientras continuaba inmovilizándola, le quité el sujetador y lo lancé lejos, muy lejos. Me miró con los ojos muy abiertos, avergonzada, luego agaché la cabeza y me dediqué a lamer sus pechos. Apretaba los ojos fuertemente, al igual que los labios, intentando no emitir ningún sonido pero finalmente gimió. Di una carcajada triunfal mientras continuaba y notaba también como Satoshi se excitaba.
-n... no.. ah....-susurró Riku.- Ba... bas...basta... K...Krad..... ya... ya bast....a....
-n...no pesaras... l...llegar hasta...el final con esto- dijo avergonzado y excitado, cu corazon iba a cien.
-Risa Harada solo era un juguete para mi.-Le expliqué poco después, quité el primer botón de la falda, luego bajé la cremallera.-... Pero Riku es diferente.
-¡N... No, eso no!-Chilló Riku, me alcé y la besé mientras la obligaba a que me dejase quitarle la falda.- n... ¡no...!
-Si te portas bien no te dolerá...-susurré mientras colocaba mi mano en su ropa interior y estimulaba lo que escondía.
-¡Ba...!-Intentó chillar, pero quedó con los ojos muy abiertos mirando al techo.- N.. no...

Intentó luchar de nuevo contra mi pero continué sujetándola contra el colchón mientras la hacía excitarse y la besaba por el cuello, el pecho, el vientre... todo su cuerpo acabó cubierto por mis besos. Ella sudaba, desesperada, intentaba liberarse mientras yo continuaba haciéndola mía.
-No es simplemente un juguete...-comenté mientras empujaba una pierna de Riku hacia un lado y me colocaba en medio.- es MIA.
- Riku...- susurro Satoshi
-Jeje... jejeje...-reí, no podía más así que lentamente me quité el pantalón y me preparé.

Riku me miró asustada, Satoshi en mi interior estaba asustado y excitado a la vez. Fue precisamente por ello quizá por lo que todo eso me impulsó a, por fin, empezar a violarla de verdad. Mi pene se introducía en su cuerpo una y otra vez, cada vez más rápido. Riku al principio intentó liberarse, escapar de mi, pero... finalmente aparentaba no poder coordinar sus movimientos. No poder moverse. Mi mente estaba en blanco, cerré los ojos y alcé la cabeza mientras continuaba. Sabía que Satoshi continuaba ahí.
Oí un gemido en mi interior, jeh, lo sabía… Sabía que le gustaba... De repente unas lágrimas empezaron a recorrer mis mejillas cayendo hacia la chica.
Noté como algo me arrastraba hacia dentro, era una sensación tan extraña... ¡Sin duda había bajado la guardia...! De mis ojos continuaron brotando lágrimas, hasta que finalmente... Satoshi tomó el control de aquel cuerpo que estaba violando a Riku Harada.
Satoshi abrió los ojos asustado pro la sitaución en la que se encotnraba de repente.
- R...Riku...- solo pudo susurrar eso.
-Sa.... satooo.. ¡Satoshiiiii!-Chilló ella, mientras lo miraba y se aparaba rápidamente, pues ya él no la inmovilizaba.-

Satoshi acto seguido hizo lo mismo se aparto, lejos de ella, no quería herirla mas.
-Y..yo...-no le salían las palabras, si, al fin y al cabo has sido y tu, Satoshi...

Riku se encogió pegada a la pared, mientras se tapaba. Satoshi miró aquella cama, era la de Daisuke y estaba cubierta de la sangre de Riku. Luego volvió a mirarla pero ella simplemente luchaba por no llorar, aunque lo hacía, y tenía los ojos muy cerrados.
-¡Déjame volver!-Le grité, aunque intentaba hacerme con el control no podía.
- Ni lo...sueñes- dijo en su mente mientras se subía los pantalones y e tranquilizaba.

Luego de nuevo miró a Riku.
-... No servirá de nada que te pida disculpas...por esto
-Solo vete...-se atrevió a susurrar ella poco después, mientras aún continuaba encogida y agitada.- solo eso...

Le dolía ver a Riku ahí...asustada de el… Malherida...
-Espero… que algún día puedas...perdonarme...-añadió Satoshi
-... Le odio...-susurró Riku antes de que Satoshi saliese de allí.
- Yo también...- le dijo el al acabar de cerrar la puerta saliendo de la habitación.
-vu... ¡vuelve ahí!-le ordené.
- Callate- me ordeno el secamente...me ordeno el...a MI?!
-¡Cállate tú!-Le chillé.- ¿¡Quién diablos te crees que eres!? ¿¡Eh, niñato!? ¡¡ERES MIO, TU EXISTENCIA ES MIA!! ¡¡SIGUES VIVO PORQUE QUIERO Y CUANDO ME CANSE DE TÍ MORIRÁS!!
- Entonces, cánsate de mi, será mejor que esto..
-Tú continuarás vivo... hasta que yo lo decida.-Sentencié.

Out: Well, finito! xD espero que os guste... o_ó gracias Satoshi... Riku... ^^



Maddy vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 10:50 p. m.

21.8.07


Tras el ataque a Harada (Riku,)Krad me dejo el control del cuerpo nuevamente… orgulloso de su “hazaña”… me sentía realmente sucio, Krad en una ocasión dijo que no era el quien hacia esas acciones, ya que al fin y al cabo aquel era mi cuerpo, por lo tanto, era yo también quien había cometido tales atrocidades… sin embargo… Riku a pesar de saber quien era realmente… a pesar de saber que Krad era yo…no me culpo a mi … le culpo a el… no lograba entender el por que no me guardaba a mi ningún rencor…pero de alguna manera, sus palabras fueron algo que me animo un poco… Krad se estaba divertido, contento de mi confusión…eso me fastidiaba.

Y ahí estaba yo, caminando sin rumbo como un vagabundo por las calles, pensando en todo, pensando en que nunca me desharía de aquel castigo impuesto por dios, o por el mismo demonio. Realmente tuve que ser alguien muy malvado en una vida pasada para que todo eso me sucediera a mi… Y sin darme cuenta, el mismo caminar me llevo ahí, delante de casa de los Niwa.

Me quede fijamente mirando la puerta, luego agache la cabeza sintiéndome nuevamente culpable por todo lo sucedido con Niwa y las chicas. Me gire dispuesto a marchar cuando…

Escuché el ruido de la puerta al abrirse.
-¡¿Satoshi?!- chilló Risa a mis espaldas.
No pude evitar entre girarme, pero cuándo la vi, nuevamente gire la mirada y luego la cara, no podía mirarla a la cara, ni a ella ni a su hermana, no después de todo aquello.
Sentí sus pasos hacia mi, y luego su mano sobre mi hombro.
-Vamos, no te quedes ahí parado, entra.-
-No.- respondí secamente sin girar la cara hacía ella.
Risa quitó entonces su mano de mi hombro, y se quedó mirándome como asustada
-Por favor...- musitó cogiéndome de la cara y levantándomela con suavidad para que la mirara a los ojos.
-... Lo siento, no estaría bien, el podría volver, ya os cause suficiente daño a ambas, lo mejor es mantenerme apartado- Dije mientras apartaba suavemente sus manos de mi cara, eran calidas y suaves…no quería dañar mas la dueña de esas manos tan hermosas…
¿Manos hermosas?...¿Suaves y calidas? realmente no se ni que se me pasaba pro la cabeza…pensaba mas que tonterías.
-Sigo aquí....-canturreó una voz en mi interior, me sobresalté pero no tuve tiempo a reaccionar. Ella comenzó a hablar.
-Satoshi... quiero ayudarte, sé por lo que estás pasando, y no te culpo de nada, sabemos perfectamente quién tiene la culpa de todo en realidad.- me aclaró acercándose aún más a mi.
- Mentira, tu hermana dijo igual, pero no tenéis razón, la culpa sigue siendo mía, así que mejor no os acerquéis a mi, os lo advierto, no puedo controlar a Krad...y si le llevo la contraria tu..- calle y solté sus manos, me aparte.- Lo siento, debo irme, disculpa...
-¿Yo...? Satoshi, no puedes continuar así, ¡no huyas! ¡Tienes que enfrentarte a él! estoy segura que puedes vencerle...- dijo colocándose en medio de mi camino.
- Krad siempre fue superior a mi, nunca le he importado yo, al contrario que Dark al cual si le preocupa Niwa, el me utiliza sin control y sin preocuparse por mi vida y mi bien estar, físico o mental, además, ahora es mucho peor de lo que fue, a cambiado, lo único que puedo hacer es apartarme de vosotros, y aún así el vendrá….-agache mi mirada nuevamente.-
-Podemos ayudarte Satoshi, ¡quiero ayudarte!- exclamó mirándome fijamente
-... Que siga hablando...-Susurró Krad, ahora aparentaba interesado.

Me sorprendí de sus palabras, gruñí por un momento pero luego sonreí levemente por las palabras de Risa.
- No puedes hacerlo, nadie puedo hacerlo, ni tu ni Niwa ni Dark...
-Si que podemos, sólo tienes que poner un poco de tu parte, y luchar junto a nosotros... no te rindas Satoshi...- inquirió ella agarrando con fuerza el colgante que llevaba puesto... aquel colgante que le había regalado...
- Risa...- era la primera vez que la llamaba por su nombre, no sabía que decirle... no creía que fueran verdad sus palabras, pero ella creía firmemente en ellas....-
-Juju......-Krad en ese momento comenzó a reir, poco a poco, hasta que su risa fue desquiciada, como la de un loco.- ¡¡¡IDIOTA...!!! Me encanta... ¡¡Me encanta esa forma de hacer las cosas!! Satoshi... Créele... créele para luego ver cuanto sufres al darte cuenta de que... ¡no hay manera! ¡¡¡No puedes librarte de mi!!! ¡¡¡¡ACEPTALO, HE GANADO!!!!
-Cállate- murmuré para mi intentando callar ese ruido molestoso de mi cabeza...
Continuó riendo.... Mientras Risa me hablaba.
Risa se acercó aún más a mí, y volvió a cogerme el rostro para hacer que la mirase.
-¿Estás bien?- preguntó preocupada
De nuevo aparte sus manos esta vez bruscamente.
- Si, lo estaré si no te acercas a mi, no quiero verte ¿me entiendes? no te soporto ni a ti ni a tu hermana, estoy arto de tu debilidad y que dependas tanto de los demás, y sobretodo de que dependas tanto de Dark, olvídate de mi y no te me acerques ¿entendiste?- Todo eso me dolió mas a mi que a ella pero era algo que la mantendría al menos lejos de mi.
-¡Bravo!-Exclamó Krad, aún entre risas.
Risa dió un paso atrás, aterrorizada, y sus ojos se llenaron inmediatamente de lágrimas.
-Tú... tú... ¡tú no eres Satoshi!- gritó dirigiéndose a mí, con los ojos fuertemente cerrados.
-¡No, es el monstruo del lago nes!-Exclamó Krad, luego echó a reír de nuevo.
A Krad le divertía mucho toda esa situación, no le aguantaba cada hora minuto y segundo que pasaba le odiaba mas.
- ¿TE DIJE QUE TE CALLARAS ENTIENDES?- Dije cogiéndome de la cabeza
Risa se cayó sentada en el escalón de la entrada de su casa, aterrorizada, mirándome fijamente. Aparentaba querer decir algo, pero de su boca no salía ningún sonido.
-Oh... la asustaste...-susurró Krad, con voz suave.- ¿Me dejas salir para rematarla?
- ¡NO!- espete a la voz de mi cabeza,
Risa se levantó con los ojos muy abiertos aún y se acercó a mi, y casi sin darme cuenta, la tuve delante, muy cerca de mi, mirándome con dulzura, y a la vez miedo.
Me di cuenta realmente de que todo lo que dije le dolió... le asusto... me estaba convirtiendo en el sin saber por que, la estreche entre mis brazos susurrando...
-Lo siento...
-Genial...-oí mascullar a Krad, al cual ignore esta vez.
Sentí como ella se aferraba aún más a mi, abrazándome con fuerza.
-Yo creo en ti Satoshi... y sé que no tienes la culpa de nada... yo... quiero ayudarte Satoshi.- susurró en mi oído sin dejar de abrazarme
Se me encogió el corazón realmente toda esa situación me liaba....
- Ni crees en mi, crees en Dark... y el no puede ayudarme....- seguía diciendo estupideces.

Risa se separó de mi, sin dejar de mirarme y de agarrarme el rostro con ambas manos.
-Vamos, entra en la casa, necesitas descansar.-
- ¿Por que no dejas de procurarte por el monstruo que os hizo eso? No puedo entrar por que significaría teneros el peligro y eso le afecta a Niwa, además no soy ahora mismo bien recibido en esa casa…
-¡He dicho que entres! ¡¡Maldito sea Krad, vete al cuerno y deja en paz a Satoshi!!- gritó Risa hacia mí.
-Creo que ésta se quedó con ganas de más la última vez.-Se burló Krad.
Luego me tomó por un brazo, y me metió en casa de los Niwa, me ayudó a quitarme el abrigo, y me preparó una taza de té caliente, sin preocupar las miradas de desconfianza provenientes de los habitantes de dicha casa, Niwa y su hermana no estaban ahí en esos momentos, pero la familia de este si… a pesar de ello… ella estaba ahí intentando darme una nueva esperanza…

**OuT** Pues ele aquí el post de Satoshiii ay mencnato la salida de Krad ahí to alocado es la ostiaaa!! Y Risa y Satoshi tan kukos >//>... Pues na , muchas gracias a Bunny y a Lore por rolear, aunque fuera a cachos partidos la mayoría jajajaj muchos besos ;) **



Akinomy vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 8:04 p. m.

18.8.07


Desde que regresé a casa, tras lo sucedido con aquel tipo, Krad, yo me sentía... Era extraño, como si mi cuerpo estuviese aquí pero mi mente muy lejos. Me sentía como una presa que nunca puede escapar del cazador... Me sentía como si.... ...
Risa, aunque le pedí que no le dijera nada a Daisuke, al final le confesó parte de lo que había ocurrido. No... yo no quería que sucediese eso... Poco después le di permiso a Risa para que Daisuke saliese y, poco después de salir ella llegó él. Después de cerrar la puerta se quetó quieto y dijo:
-Hola Riku.
-Hola Daisuke.-Respondí, mi mirada estaba fija en la ventana.
- ¿Estás bien?
-...-Agaché la cabeza. En realidad tengo miedo...- Sí, claro.
- Lo siento - dijo acercandose hacia mi y acariciandome
-No tienes que sentir nada.-Por un momento me sobresalté, pero luego le miré y le sonreí.- No es culpa tuya.
- Si que lo es, tendría que haber estado allí para protegerte.
-No. No puedes culparte por ello. Quien únicamente tiene la culpa es él.. ... Krad......
- Lo se, pero me siento impotente por no poder hacer nada. Tengo que pedirte un favor - dijo de pronto poniendose serio
-Dime...
- Quiero que tu y Risa os bayais unos días a mi casa, Tengo que irme con Dark a buscar información para acabar con Krad, aunque corre el riesgo de que a el tb le pueda pasar algo. Y estarémos un tiempo fuera, por ello quiero que os quedéis a mi casa para que mis padres os puedan proteger, Krad no será capaz de destruir la barrera que hay allí.
-Pero Daisuke...Krad...
- Tranquila, no os hará ningún daño, a parte de que os protegerán mis padres también os darán un amuleto para que no se pueda acercar a vosotras.
-Pero Krad no es el mismo... de hace años... es muy diferente...
- Lo se, pero necesito que confies en mí. Tradaremos poco, y si el se entera de lo que queremos hacer vendrá a por nosotros enseguida.
-... Tened mucho cuidado...
- De acuerdo, vosotras también - dijo despidiendose dandome un beso en los labios

Me sentí bien en aquel momento...
Poco después tras tomar algunos objetos personales, Risa y yo fuimos a la residencia Niwa y, aunque estabamos seguras, continuaba sintiendome observada, perseguida... Tenía la sensación de que jamás podría huir de Krad y que, si lo deseaba, acabaría atacandonos en cualquier momento. Cierto es que debía pensar de otra manera pero... aún tengo esa sensación. Tengo escalofríos...

Out: Post cortito. Gracias a Bunny and Kike.



Lau vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 8:12 p. m.


-Abuela Rika... te necesito, no sé qué hacer... Dark se está comportando muy raro conmigo, no consigo entenderlo... y me estoy haciendo un lío, después de lo que ha pasado... ¡ya no sé qué siento! Satoshi es ese que se parece tanto a Dark, Krad, y por otro lado, está Dark, pero... no sé si él...-
Agité la cabeza confundida, Dark me había gustado desde siempre, pero luego desapareció...y... ahí estaba Satoshi... apoyándome... pero ahora que ha vuelto, siento que quiero estar con él... con el ladrón más famoso de la ciudad... el ladrón Dark Mousy.
Bajé a la entrada, me había parecido escuchar la puerta, y Riku había salido hacía ya unas horas.
-¡Riku!- exclamé muy contenta al verla.
-Hola.-Me saludó, al entrar aparentaba algo preocupada pero luego me sonrió mientras se acercaba.
-¿Te encuentras bien?- pregunté preocupada mirándola a los ojos.
-....-Desvió mi mirada por un momento, luego me miró.- Claro...-
-Riku, no tienes buen aspecto, dime la verdad.- insistí.
-Yo...-agachó la cabeza, intentó escapar pero la tomé por el brazo. En ese momento protestó, al mirarle los brazos tenía unas marcas muy feas.
-¡Riku!- chillé exaltada. -¡¿Quién... te ha... hecho esto?!- pregunté con miedo de escuchar su respuesta.
-Eh... na... nadie...-agachó la cabeza.
Cogí de la mano a Riku y la llevé a mi habitación, la senté en la cama y traje rápidamente un botiquín. Saqué de allí unas vendas, y comencé a taparle las marcas con cuidado de no hacerle daño.
-Esto te lo ha hecho él, ¡lo sé! Riku, dime la verdad, ¿qué te hizo ese maldito?-
-... Simplemente...-sus ojos estaban apagados.- ... se me ... acercó... me...me besó...
Las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas, al escuchar aquello, algo se me desgarraba por dentro... Krad... Krad le había hecho lo mismo a mi hermana, sabía que no pararía hasta hacernos daño, ¿por qué? ¿por qué era tan cruel con nosotras?
-Riku...- dije entre sollozos y abracé a mi hermana.
No sabía cómo consolarla, qué decirle... sólo podía abrazarla y... llorar...
-Risa...-me abrazó con fuerza.- tranquila...-
-Lo siento Riku, no puedo estarlo, no después de lo que te acaba de hacer ese........ ¡lo siento! Siento ser siempre tan débil y no poder apoyarte, no poder darte fuerzas...- sollocé.
-No te preocupes, me la das.. .pero no te preocupes, no me hizo nada...-Luego me miró a los ojos.- Por cierto... no... no le digas a nadie nada de esto.-
Negué con la cabeza e hice un amago de sonrisa.-Aunque creo que esto debería saberlo Dark... Riku, Krad ha ido demasiado lejos... tenemos que tener mucho cuidado...-
-Sí.-Me quitó algunas lágrimas con su mano.- ... Risa... ten mucho cuidado... Yo... yo no quiero que nadie sepa lo que ha pasado. No digas nada. Simplemente se preocuparán innecesariamente.

-Tienes razón, pero...- el timbre de la puerta me interrumpió.
Di un respingo sobresaltada, y miré a Riku insegura.
-Tranquila, no creo que sea él...-Me sonrió, luego se dirigió hacia el recibidor. Yo la seguí.
Riku miró de quién se trataba, respiró profundo, y abrió la puerta con una amplia sonrisa en su rostro. Se trataba de Daisuke.
-Dai... Daisuke...-Susurró Riku, luego continuó sonriendo.- Hola.
-Hola Riku, ¿qué te ha pasado en los brazos?- preguntó sorprendido
-Ah... pu... pues...-Riku me miró, había perdido la sonrisa, luego sus ojos volvieron a Daisuke.- No... No es nada. Me... me caí.
-Eso no es cierto, ¿Risa qué ha ocurrido?- preguntó preocupado.
-Pu-pues... yo...- contesté entrecortada, mirando a Riku.No sabía qué decir, ella no quería que se lo dijese, pero si no se lo decía, le mentiríamos, y además no sabría a lo que ha llegado Krad.
-Me he caído.-Insistió Riku, luego frunció el ceño.
Yo permanecí en silencio, con la cabeza baja, no quería mirar a Daisuke a los ojos, o me vería obligada a contarle la verdad.
-Por favor decidme que ha pasado, ¿no habrá vuelto a venir Hiwatari?
-¿Por qué no dejas de preguntar?- Riku le miró de forma extraña, luego negó con la cabeza y retrocedió.
-Porque me preocupo por ti, me preocupo por las dos - dijo con una cara triste.
-Lo siento Riku...- musité levantando la cabeza para dirigir mi mirada hacia Daisuke. -Verás... ha vuelto a ocurrir...-
-¡Pues no preguntes!-Riku se giró para marcharse de la habitación.- No ha pasado nada...
-¡No le digas nada!-Riku me miró fijamente.
-¿Qué ha vuelto a ocurrir? - la voz de Niwa parecía mucho más seria
Miré a Riku con cara de sorpresa, sabía que había metido la pata, pero también sabía que de esta forma, la protegería de él... Las lágrimas invadieron mis ojos, me sentía indefensa, impotente... decidí hablar entonces y contar toda la verdad:
-Krad... Krad volvió a hacerlo... esta vez con ella...- dije entre sollozos.
-¡Risa!-Exclamó Riku, luego me miró de una manera extraña.- Te... te dije que...que no...
-¡Lo siento mucho Riku! ¡Sólo quiero protegerte! ¡¡¡No quiero que te pase nada malo!!!- chillé cerrando los ojos fuertemente, sintiendo cómo las lágrimas caían en mayor cantidad.
-¿Qué ha hecho Krad?- preguntó Daisuke confuso.
-Me encontré con él... y... me... incordió.-Mintió Riku.-... pero conseguí escapar de él.
Miré a Riku, con la mirada llena de rabia, sólo imaginando lo que pudo haberle hecho... lo que le hizo para que ahora mi hermana tuviera que mentir así... tuviera que mentirle a él, a Daisuke, en quien tanto confiaba.
-Dark, ¡tienes que hacer algo! ¡Ese tal Krad está vengándose de ti a través de nosotras! No quiero que le pase nada a Riku... por favor...- sollocé.
-No, yo no puedo dejar que os vuelva a hacer nada, Dark...
entonces Niwa se convirtió en Dark, se le podía ver que estaba muy triste se sentía impotente por no poder hacer nada. -Lo sé, no quiero ver a Niwa sufrir por vosotras ni por Hiwatari, pero Krad ha cambiado, no sé que ha hecho, pero es mucho más fuerte que antes.
-Dark...- susurré al verle.
-... Tienes razón...-Riku miró hacia otro lugar.- Ha cambiado mucho...-luego salió del cuarto.
Seguí a Riku con la mirada, y volteé a mirar a Dark.
-Dark... protégela, hazlo por mi... por Daisuke... y hasta por ti mismo.- musité secándome las lágrimas.
-No voy a dejar que esto continué así, voy a encontrar el modo de hacer desaparecer a Krad, igual que desapareceré yo. Daisuke se quedará con vosotras, los únicos que desaparecerán seremos Krad y yo.-
Me giré y volví a llorar, la idea de perder a Dark me aterrorizaba... yo... le quiero...
-Dark... ¿no hay... ninguna forma... para que... puedas quedarte?- pregunté un poco ruborizada.
- No, para que esto acabe tendremos que desaparecer los dos para siempre. Y os pediría una cosa, iros unos días a casa de Daisuke, sus padres os podrán proteger de Krad. Mientras, Daisuke y yo iremos en busca de información a un templo que hay escondido, que se dice que fue donde empezó todo lo relacionado a nosotros.-
Permanecí en silencio, triste... más que nunca... agaché la cabeza y asentí, luego apreté los ojos, y sin darme cuenta, mis lágrimas comenzaron a caer en abundancia sobre el suelo.
-Ya sufriste demasiado tú en el pasado por mi culpa, y ahora también se ha tenido que ver involucrada tu hermana. No merezco existir, sólo he logrado hacer daño a quien he tenido cerca.-
-No he cierto Dark... tú... tú has... despertado en mi sentimientos que antes desconocía... por eso... ¡te pido que no desaparezcas por favor!- exclamé en tono de súplica, con la mirada aún fija en el suelo.
- Tengo que irme, no puedo prometerte nada, pero lo intentaré - dijo sonriéndome mientras volvía a ser Niwa.
-Risa, necesito hablar con Riku, necesito que me escuche, ¿puedes ayudarme? - dijo muy serio mirándome a los ojos.
Sonreí al escuchar a Dark, y asentí con la cabeza ante la petición de Daisuke.
-Déjalo en mis manos, espera aquí.-
Subí las escaleras hacia la habitación de Riku, ahí debía estar ella. Toqué en la puerta, y entré.
-Riku... perdóname.- dije nada más verla tumbada en la cama boca abajo.
-Te pedí que no dijeses nada.-Susurró poco después, por un momento creí que no iba a responderme.
-No pude evitarlo, pensé que si decía la verdad, estarías más protegida... lo siento mucho Riku.- dije acercándome a la cama.
-Risa... yo... no quería que Daisuke lo supiese.
-Lo entiendo, pero no podías ocultárselo para siempre, tú confías mucho en él... y él en ti. Yo tampoco quise que lo supiera Dark, pero necesitaba decírselo... Riku, vamos, anímate, Krad no volverá a molestarnos más, Daisuke y Dark nos protegerán.- comenté, intentando hacerla sonreír de nuevo.
Se sentó en la cama y me miró fijamente, luego miró hacia otro lugar.
-Daisuke sigue aquí, está abajo, quiere hablar contigo Riku...-
-...-Continuó mirando hacia otro lugar, de forma perdida.- Dile que entre...-
-Esta bien...- dije dándole un beso en la mejilla.Sabía que estaba molesta conmigo, pero se le pasaría, ahora necesitaban hablar... ella y Daisuke. Bajé hasta la entrada a buscar a Daisuke, y le dije que podía subir a la habitación de Riku.
Daisuke comenzó a subir las escaleras.
-Daisuke, cuídala bien ¿eh?- dije con una leve sonrisa, sacándole la lengua.
-Si, no te preocupes que eso haré- dijo con cara de estar más tranquilo.
Subió hasta la habitación de Riku, y entró, cerró la puerta tras de sí, y se quedó quieto.-Hola Riku.- dijo entonces....


*OUT* Aqui acaba mi parte!! la siguiente parte viene en otro post ^-^ muxas gracias a kike y a lore por postear!!! os kiero muxooooo *o* (espero que el post gustee ;P) *OUT*



Yuna vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 7:58 p. m.

8.8.07


Satoshi al fin había decidido obedecer, fue a casa de Niwa y, aunque no estaba muy atento a la conversación, pues me aburren, se que finalmente le declaró la guerra. Realmente me resultaba divertido "convencer" a Satoshi de algo, pero más divertido me resultará la próxima vez que desobedezca, porque sé que lo hará. Caminaba él cabizbajo, con una mueca triste en la cara, cuando de pronto alguien se colocó delante de él. Satoshi se detuvo y le miró los pies, para luego lentamente ir subiendo la cabeza y verla. Era la otra hermana, Riku Harada. Esa mirada llena de confianza... esa ira reprimida... ¡La quiero para mi!
-¡Hiwatari!-Exclamó ella.

Hiwatari la miro con indiferencia , se hizo a un lado y decidió pasarla de largo.
-¡Hiwatari!-Volvió a exclamar, luego lo tomó fuertemente por el brazo.
-Hazle caso...-susurré, divertido.

Entonces fue cuando Satoshi se redimió y volteo hacia ella notándose como lo que no quería era que ella también se viera envuelta en problemas por su culpa.
-¿Que es lo que quieres Harada?- dijo bordemente
-¡Haz salir a ese monstruo!-Exclamó, luego le miró directamente a los ojos.
-Qué desconsiderada...-susurré, con falsa ofensa.
Satoshi quedo en silencio en un principio.
-Harada, no hay tiempo para eso, tengo propias cosas que hacer, no tengo tiempo como para que ahora Krad juegue contigo- volvió a girarse deshaciéndosele la mano que lo sujetaba
-¡Dile que aparezca!-Ordenó, estaba desquiciada. Volvió a sujetarlo con fuerza.
- No quiero que te haga daño, entiendelo, tu no eres nada en comparación con el..
-¡Quiero que aparezca!-Exclamó de nuevo. Esa mirada...
-Acepto.-Dije, Satoshi se estremeció.
- No... no de nuevo Krad...-susurró dirigiéndose a mi, en forma de petición.
-Esfúmate.-Ordené.
- Como quieras...- dijo desanimado dirigiéndose a la chica dejándome tomar a mi el control.

Ella me miró con pavor por un momento, estaba cegada por la ira por lo que supongo que, en realidad, no quería encontrarse conmigo. Pero al tenerme delante, me golpeó con fuerza. Sonreí, aunque en realidad me había hecho algo de daño en ese momento no reparé en ello.
-¡¡¡¡Maldito desgraciado!!!!-Exclamó.- ¡¡¡¡¡¡¡NO VUELVAS A TOCAR A MI HERMANA, NUNCA!!!!!
-Eso no depende de mi.-Respondí, sonriendo.-Sino de Satoshi. Él es responsable de la seguridad de tu hermana.

Note como esas palabras se clavaron en el corazón de Satoshi, que gusto ese sentimiento de despecho y de inutilidad...
-¡¡No culpes a otros!!-Negó con la cabeza, esta vez intentó pegarme de nuevo pero detuve su mano y quedé frente a frente con ella. Se mantuvo en silencio, sin embargo, luego reaccionó.- Es culpa tuya.
-Jeh...-Reí, mis ojos se clavaron en ella.- Que mona.
- Riku...-susurro el en mi interior viendo como sus amigos no le culpaban de ello... eso no me favorecía..- No te atrevas a tocarla a ella esta vez...Krad.. esta vez te obedecí.
-Cállate.-Ordené dentro de mi mente, luego ella intentó golpearme con la mano que tenía libre y la detuve de nuevo, quedando realmente entonces cara a cara.- Esto no tiene nada que ver contigo.

La muchacha, Riku, aún estando en esa situación sin apenas poder moverse continuaba mirándome seriamente, tenía una fuerza increible en su mirada. Sonreí, y halé de ella para aproximarla a mi. Noté como Satoshi se estremecía, como cada vez se sentía más y más responsable... Volví a reir, mis labios rozaron los de aquella chica, que por un momento no forcejeó, permitió que la besase. Sin embargo, luego sí que reaccionó y me aparté de ella, pero no por sus golpes.
-¡No vuelvas a acercarte a mi, pervertido!-Exclamó.
-No me provoques, niña.-Respondí, sonriendo.
- ¡Basta Krad!...¡Ya te has divertido!- el plasta reaccionó
-¿Quién te ha dado permiso para hablar?-Le dije mentalmente, mientras continuaba mirando a la muchacha.
- Nadie, pero no sigas...Con esto solo consegíras enfurecer a Dark y a Niwa
-Esto no tiene nada que ver con ellos, ni contigo.
- Y ¿Porque le haces esto? ¿Tanto te divierte hacer sufrír a la gente? Entonces ...¡Saciate conmigo y hacme a mi la vida imposible, pero a ella dejala!- empezava nuevamente a oponer resistencia...este chico no aprende...
-A tí no podría, ni quiero, hacerte lo que quiero hacerle a ella. ¿Estamos? Así que cállate y mira.
- ¡Dije que NO! - El mocoso cogía fuerzas por momentos tomaba posesión de su cuerpo- Riku, lárgate...- dijo sobre esforzándose...patético...


En ese momento noté como su energía se "desvaneció", esa fuerza que no se de donde la sacó desapareció, regresandome de esta manera el control. Riku intentó salir corriendo, realmente fue lo más inteligente en aquel momento, sin embargo me abanlancé sobre ella y la abracé desde atrás, tomandola por la cintura y aproximandola hacia mi. Luego le susurré al oído:
-No tienes porqué luchar...
-¡Su... Sueltame!-Exclamó, luego se sonrojó levemente. Me miró con los ojos muy abiertos mientras intentaba zafarse de mi.

Me encantaba su reacción, aún en aquella situación luchaba por escapar. Besé levemente su cuello, levantó la cabeza y me miró de reojo mientras mis ojos continuaban fijos en ella. Eres mia, Riku Harada... Satoshi continuaba agitado, y este estado aumentó al ver todo aquello. Continué abrazándola mientras mis alas nos cubrían a ambos...
-¡Déjame!-Continuaba ordenando ella, mientras luchaba por liberarse. La hice girar, estaba tan próxima a mi que notaba su nerviosa respiración.- ¡Aparta!
- Ya basta tenemos un trato!- estava quiza ms asustado el que la propia chica.
-... ella no era parte del trato...-susurré, sin darme cuenta, al oído de Riku. Luego la solté y salió corriendo. La dejé ir.- Jeh...
- Eres un....
-Eso...-susurré, estaba algo... ¿excitado?-Debería decirtelo yo a ti, por incordiar.
- No puedo... no voy permitir que toques a Harada... a NINGUNA- realmente estaba cabreado.
-¿Cuando te darás cuenta de que no puedes evitar nada?
- Entonces vas a seguir haciendo lo que te de la gana...¡Ella no tiene nada que ver en todo esto! ¡DEJALA!- a pesar de saber que no podía hacer nada contra mi, el insistía.
-Lo que le hago a ella no tiene nada que ver ni contigo, ni con Dark ni con Niwa.-Protesté.- Así que cállate.
-Me intentas decir, que te has enamorado- dijo con tono gracioso
-¿Te crees que yo soy igual de niñato que tú?-Pregunté, luego reí.- No te confundas, aunque compartamos el mismo cuerpo... No significa que nuestras mentes puedan ser, ni siquiera por casualidad, parecidas.
- No se a que te refieres, por que opino que el amor es una tontería, por eso me rei de ti... en todo caso, déjala en paz no puedes hacer lo que te de la gana con la gente, ¿sabes? No todos van a doblegarse a tu voluntad
-Eso es lo que tu te crees.
-No lo creo, lo se
-Dudo que eso suceda.-Tras eso, le dejé el control del cuerpo a Satoshi entre risas.

Out: Bueno, post de Krad =D.... Gracias a mi adorado Satoshi por participar ^^



Maddy vislumbró la oscuridad en medio de la luz a las... 9:27 p. m.