Daisuke Niwa es un chico aparentemente normal y
corriente, pero en realidad se trata de un Niwa, y ha heredado la maldición
genética de su familia, por lo cual, después de su cumpleaños número 14, su
"gen de amor" se activa: siempre que Daisuke experimenta sensaciones de amor
o intimidad, se convierte en el legendario ladrón Dark. Daisuke es un chico
enamoradizo y bondadoso, que no tendrá reparos en ayudar a quien se lo
necesite. Ahora que Dark "ha muerto" sigue una vida normal junto a su
doncella divina; Riku.
Dark
Mousy es un ladrón de obras de arte, que se reencarna en Daisuke Niwa. Dark
parece un mujeriego sin sentimientos al que no le importa nadie, pero
en realidad es un bonachón que termina cogiéndole
especial cariño a Daisuke, y llega a nombrar a su gran y único amor, Rika,
la abuela de las Harada.
Es la
hermana mayor de Risa Harada. Es una chica muy inteligente y amable con todo
el mundo, además sabe cocinar muy bien y es una gran deportista. Al
principio, parecía no estar interesada por ningún chico, pero finalmente
termina enamorándose de Daisuke Niwa, y empezando una relación sentimental
con él muy bonita.
Risa es
la más pequeña de las gemelas Harada. Actualmente existe una intimidad sutil
entre ella y Satoshi Hiwatari, aunque ella todavía ama a Dark. Aunque al
principio Risa es un poco superficial y risueña, se convierte en una
muchacha más adulta, más fuerte e inteligente, ya que su amor inicialmente
vacío por Dark aumenta.
Satoshi Hiwatari es el compañero de clase de
Daisuke. Era bastante antisocial, y serio, pero después de lo ocurrido con
Krad y Dark, ha cambiado, sigue siendo el mismo de siempre pero más amable,
y sociable. Parece sentir algo por Risa aunque no está muy definido, es el
mejor amigo de Daisuke, y sigue destacando por su notable inteligencia.
Krad
es la otra mitad de Dark, juntos son uno, la luz y la oscuridad. Pese a su
amable apariencia, en el fondo es como un demonio y no le importa matar a
cualquiera que se cruce en su camino.
Al igual que Dark en Daisuke, Krad se reencarna en Satoshi.
19.12.06
Era una mañana como otra cualquiera. El día estaba soleado, con algunas nubes cubriendo la luz del sol, lo que ocasionaba algo de sombra en mi ventana. Hoy era... si, hoy hace dos años que ocurrió... hoy hace dos años que no le veo... dos años que él... No pude evitarlo, como tantas veces me pasaba, mis ojos se llenaron de lágrimas.
En ese momento mi puerta se abrió bruscamente y vi a Riku. Al principio estaba sonriente, pero al verme la cara se acercó lentamente y se sentó al borde de la cama mientras decía:
-Ey, Risa...-
-Hola Riku, no te esperaba, ¿no ibas a salir hoy?- dije fingiendo una sonrisa mientras me secaba las lágrimas.
-Aún no.-respondió. Aparentaba estar a punto de preguntarme como estaba, pero en ese momento se levantó y me tomó por las manos.- Vamos a desayunar.
-Si.- asentí.
Riku me llevó de la mano hasta la cocina, nuestros padres estaban nuevamente de vacaciones, y estabamos solas, eso me hacía recordar aún más aquella época...
-Oye Riku, ¿te acuerdas de...?- musité bajando la cabeza.
Me dí cuenta de lo que había dicho, y me había prometido a mi misma no nombrarlo, tenía que olvidar...
-Así que es eso...-susurró Riku, mientras preparaba el desayuno dandome la espalda. Desde hacia varios meses ella deseaba cocinar siempre nuestros desayunos y cenas.
-Riku, ¿cómo te va con Daisuke? Ya hace mucho que estáis juntos ¿eh pillina? ¡Vamos! ¡cuéntame! ¿ya han...?- dije entusiasmada cambiando de tema.
-¡Risa!-exclamó, en ese momento se dió la media vuelta y me miró con el ceño fruncido, aunque algo sonrojada.- Risa...
Me limité a mostrarle mi más sincera sonrisa, y creí haberme puesto algo colorada yo también.
-¡Qué suerte tienes! Tú ya puedes decir que has encontrado a tu príncipe... tú ya puedes hacer planes de boda... pensar en tus hijos...- murmuré cada vez más bajo.
-¡No te vuelvas loca!-exclamó, luego se acercó a mi y me tendió el plato con el desayuno.- Tampoco es para tanto.
Cogí un trozo de tostada del plato y la mordí lentamente, no podía dejar de pensar, ¿por qué no podía olvidar? ya habían pasado dos años, ya era hora de iniciar una nueva vida...
-Oye Riku, ¿qué te parece Satoshi?-
-¿Satoshi?-preguntó, curiosa, luego apoyó la cara en las manos y me miró fijamente.- No es mal chico...es muy simpático.
Noté entonces como las mejillas se me calentaban, ¿me estaba poniendo colorada? ¿pero por qué?
-Ah... bueno, si, es muy simpático.-
-Ayyyyyy.-dijo con un tono bastane jocoso.- ¡Pillina!
-¿Quéé?- dije algo ofendida. No es que me guste ni nada de eso, es solo que... no sé, es buen chico.- sonreí.
-Sí, sí.-Asintió sonriendo.
-Calla, calla, que aún Daisuke no sabe todo lo que dices sobre él en sueños.- dije riéndome.
-¿U...uh?-preguntó, de pronto se puso muy roja.- ¿Qué digo...?-
-Puueesss...- musité levantándome de la silla y dirigiéndome a Riku. -...que te gustaría pasar con él toda la vida... que te encantaría que él fuera el padre de tus hijos... ¡y hasta dices algunos nombres que les pondrás! jejejeje..-
-No... ¡No mientas!-exclamó, cada vez estaba más roja y agachó la cabeza.- Anda... come...-
-¡Tendrías que ver lo roja que te has puesto!-
Pronto terminamos de comer, aún se le notaban las mejillas rosadas a Riku, le ayudé a recoger la mesa, y volví a subir a mi habitación. Entré, cogí el teléfono y me tiré en la cama. Los descolgué y marqué a los números de adivinación, a mi preferido, "la bruja sabelotodo".
-¿Hola? Soy yo, Risa.-
Bruja: Buenos días preciosa, como de costumbre, llamas muy temprano, ¿estás ansiosa por saber que te depara el futuro más próximo? Vamos a ver...
-¡¡Siii!! ¡por favor!- dije desesperada.
A pesar de que ya no creía tanto en las cartas, me daba tanta curiosidad saber qué me diría... las veces que la había llamado no había fallado, aunque siempre se trataba de pequeños sucesos sin importancia.
Bruja: ¡Oh! ¡Dios mío!
-¿Qué ocurre? ¿Qué dicen? ¡Dímelo por favor!-
Bruja: La carta de la resurrección, alguien a quien quieres, va a volver a ti muy pronto... y la carta de la muerte, alguien a quien también quieres sufrirá, y llorará lágrimas de sangre...
La impresión se reflejó en mi cara, no tenía palabras, el teléfono se me escapó de las manos y la bruja colgó. No podía ser posible... tan malas noticias después de tanto tiempo... nunca me había hecho una predicción así... alguien a quien quiero volverá, pero alguien a quien también quiero sufrirá...
-No puede ser posible... debe estar equivocada...-
De pronto el teléfono sonó, y di un respingo, lo descolgué y contesté.
-¿Si?-
Bruja: ¿Risa? ¿Eres tú? Verás pequeña, las cartas se han equivocado esta vez, la predicción ha sido falsa, las confundí y en realidad habían salido la del peregrino y la virgen.
-Uff, menos mal, la verdad es que me quita un peso de encima, pero de todos modos prefiero que ya no me diga nada, estaré más tranquila sino sé lo que pasará, gracias por haberme avisado.-
Una equivocación, ¡qué bien! la verdad es que estaba empezando a dudar, debe haber sido eso, una confusión.
Bajé de la cama, y salí de mi habitación, ya Riku había salido, así que pensé que salir también a dar un paseo me vendría bien. Cogí mi bolso, me arreglé un poco, y salí de casa.
*OUT* Wenu, aquí está mi primer post, tened en cuenta que ya Risa ha madurado un poquito ^^U yq ue me estoy basando en la historia de la serie (habrá que explicarle un poquitín a Aki ^^U y bueno, Riku y Risa tienen ahora 16 años igual que Daisuke, y en fin, son ya más mayorcitas, la historia es seguida del anime ^^U y han pasado dos añitos, pues esu, espero que les guste, besitos!! *OUT*