Daisuke Niwa es un chico aparentemente normal y
corriente, pero en realidad se trata de un Niwa, y ha heredado la maldición
genética de su familia, por lo cual, después de su cumpleaños número 14, su
"gen de amor" se activa: siempre que Daisuke experimenta sensaciones de amor
o intimidad, se convierte en el legendario ladrón Dark. Daisuke es un chico
enamoradizo y bondadoso, que no tendrá reparos en ayudar a quien se lo
necesite. Ahora que Dark "ha muerto" sigue una vida normal junto a su
doncella divina; Riku.
Dark
Mousy es un ladrón de obras de arte, que se reencarna en Daisuke Niwa. Dark
parece un mujeriego sin sentimientos al que no le importa nadie, pero
en realidad es un bonachón que termina cogiéndole
especial cariño a Daisuke, y llega a nombrar a su gran y único amor, Rika,
la abuela de las Harada.
Es la
hermana mayor de Risa Harada. Es una chica muy inteligente y amable con todo
el mundo, además sabe cocinar muy bien y es una gran deportista. Al
principio, parecía no estar interesada por ningún chico, pero finalmente
termina enamorándose de Daisuke Niwa, y empezando una relación sentimental
con él muy bonita.
Risa es
la más pequeña de las gemelas Harada. Actualmente existe una intimidad sutil
entre ella y Satoshi Hiwatari, aunque ella todavía ama a Dark. Aunque al
principio Risa es un poco superficial y risueña, se convierte en una
muchacha más adulta, más fuerte e inteligente, ya que su amor inicialmente
vacío por Dark aumenta.
Satoshi Hiwatari es el compañero de clase de
Daisuke. Era bastante antisocial, y serio, pero después de lo ocurrido con
Krad y Dark, ha cambiado, sigue siendo el mismo de siempre pero más amable,
y sociable. Parece sentir algo por Risa aunque no está muy definido, es el
mejor amigo de Daisuke, y sigue destacando por su notable inteligencia.
Krad
es la otra mitad de Dark, juntos son uno, la luz y la oscuridad. Pese a su
amable apariencia, en el fondo es como un demonio y no le importa matar a
cualquiera que se cruce en su camino.
Al igual que Dark en Daisuke, Krad se reencarna en Satoshi.
6.12.07
No podía soportar ver a Riku llorando, verla con esa cara de miedo cada vez que hablaba sobre Krad, ni tampoco podía ver a Hiwatari siendo controlado por Krad obligándole a hacer cosas que él no soporta. Tenía que ayudar a Dark, ha encontrar la forma de poder derrotar a Krad, aunque eso también le pondría en peligro a él. Dark me comentó de ir a visitar el lugar de donde todo empezó, necesitaba saber porque Krad había logrado hacerse tan poderoso, quería saber que intenciones tenía alas negras. Cuando me disponía a irme, mi padre me agarro del brazo y me pidió que le acompañara a la biblioteca. - Daisuke hijo, creo que ha llegado el momento de decirte algo. Esperaba que ese día nunca llegará pero parece que al final tendremos que recurrir a ello. - De que se trata papa, ¿es sobre Dark y Krad? - Si, me temo que así es. Dark te pediría que no aparecieras mientras hablo con mi hijo, luego una vez acabé antes de que os vayáis podrás preguntarme lo que quieras, aunque no creo que sepa lo suficiente como para poderte responder. - Entiendo, por mi culpa le estoy haciendo pasar muy malos momentos a Daisuke. - Dark eso no es verdad, tú eres mi amigo y es lo mínimo que puedo hacer por ti. - Gracias Daisuke. - Bien como os iba diciendo, el lugar al que vas a ir es un antiguo templo bastante escondido, donde allí os encontraréis con un viejo monje. El sabe todo lo que queréis saber, pero estoy seguro de que os pondrá a prueba. - ¿Cómo es que sabes todo eso papa? – le pregunte bastante sorprendido. - La verdad es que cuando emprendí aquel largo viaje, me pasé por ese lugar. Allí fue de donde saqué el anillo que me permitía recibir los daños que sufría Dark en vez de ti. - ¿Pero quién es esa persona, y porque te dio el anillo? - Esa persona es quien construyo el objeto del que nacieron Dark y Krad, aquel que creo Alas negras y la única persona que sabe toda la verdad sobre ellos dos. Ya no puedo contaros más, una vez lleguéis allí el os contará el resto. Dark quiero que cuides de mi hijo él es un chico fuerte, pero es aún un niño. - Papa no te preocupes, estaré bien. - No se preocupe no dejaré que le pase nada malo, y gracias por esa información, sabía que allí tenía que haber lo que estaba buscando. - Vamos Dark, estoy listo para irnos. Papa os encargo el cuidado de Risa y Riku. - Descuida hijo el abuelo ya ha preparado la barrera, ir con mucho cuidado. Entonces me convertí en Dark y salimos volando hacía ese templo oculto en una montaña nevada.