Daisuke Niwa es un chico aparentemente normal y
corriente, pero en realidad se trata de un Niwa, y ha heredado la maldición
genética de su familia, por lo cual, después de su cumpleaños número 14, su
"gen de amor" se activa: siempre que Daisuke experimenta sensaciones de amor
o intimidad, se convierte en el legendario ladrón Dark. Daisuke es un chico
enamoradizo y bondadoso, que no tendrá reparos en ayudar a quien se lo
necesite. Ahora que Dark "ha muerto" sigue una vida normal junto a su
doncella divina; Riku.
Dark
Mousy es un ladrón de obras de arte, que se reencarna en Daisuke Niwa. Dark
parece un mujeriego sin sentimientos al que no le importa nadie, pero
en realidad es un bonachón que termina cogiéndole
especial cariño a Daisuke, y llega a nombrar a su gran y único amor, Rika,
la abuela de las Harada.
Es la
hermana mayor de Risa Harada. Es una chica muy inteligente y amable con todo
el mundo, además sabe cocinar muy bien y es una gran deportista. Al
principio, parecía no estar interesada por ningún chico, pero finalmente
termina enamorándose de Daisuke Niwa, y empezando una relación sentimental
con él muy bonita.
Risa es
la más pequeña de las gemelas Harada. Actualmente existe una intimidad sutil
entre ella y Satoshi Hiwatari, aunque ella todavía ama a Dark. Aunque al
principio Risa es un poco superficial y risueña, se convierte en una
muchacha más adulta, más fuerte e inteligente, ya que su amor inicialmente
vacío por Dark aumenta.
Satoshi Hiwatari es el compañero de clase de
Daisuke. Era bastante antisocial, y serio, pero después de lo ocurrido con
Krad y Dark, ha cambiado, sigue siendo el mismo de siempre pero más amable,
y sociable. Parece sentir algo por Risa aunque no está muy definido, es el
mejor amigo de Daisuke, y sigue destacando por su notable inteligencia.
Krad
es la otra mitad de Dark, juntos son uno, la luz y la oscuridad. Pese a su
amable apariencia, en el fondo es como un demonio y no le importa matar a
cualquiera que se cruce en su camino.
Al igual que Dark en Daisuke, Krad se reencarna en Satoshi.
26.8.08
Riku...
Las lágrimas invadían mi rostro de sólo pensar lo que le habían hecho a mi hermana y yo... ¿tenía la culpa? Después de todo había sido yo quien le había dejado entrar, de una forma u otra... era mi culpa, sí, lo era.
Me encontraba a su lado, guardando su sueño. Le había costado mucho dormirse pero por fin pareció olvidar por un momento lo sucedido para entrar en un profundo sueño.
Me levanté de la cama, y la tapé con una manta hasta el cuello, cerré la ventana y volví a sentarme a su lado. No pasó mucho tiempo, y Riku abrió los ojos. Estaba llorando de nuevo, y parecía delirar.
Toqué su frente y noté inmediatamente una alta fiebre. Corrí hasta la cocina y llevé a su habitación un recipiente lleno de agua y algunos paños, aquello le bajaría un poco la fiebre.
-Tienes que calmarte Riku...- murmuré colocándole un paño sobre la frente.
-... Ri... Risa...-musitó, mirándome mientras continuaba llorando.- No estoy... nada bien...
-Lo sé, Riku, lo sé, pero mejorarás, no te preocupes, yo voy a cuidarte.- susurré entre sollozos, yo también había empezado a llorar.
-Risa...-noté que unas manos ardientes me tocaban, Riku estaba tocando mi rostro suavemente.- ...
Pegué mi cabeza junto a la suya, y nuestros llantos se unieron. Siempre habíamos estado unidas, pero ahora, lo estábamos más que nunca, ante este dolor.
Lo cierto es que conocer a Dark sólo nos había traído problemas, pero... también era todo tan distinto para mi después de conocerle...
Salí de mis pensamientos, y cambié el paño de Riku.
-Por favor, intenta dormirte de nuevo, yo estaré aquí hasta que mejores.- aseguré intentando esbozar una pequeña sonrisa.
-No puedo...-susurró, apretando mi mano.- Sueño con él...
-Maldito...- esbocé en mis labios sin llegar producir sonido alguno. –Está bien, entonces hablemos, dime hermanita, ¿qué tal con Daisuke? Últimamente os he visto muy enamoraditos.- dije intentando cambiar de tema para liberar tensiones.
-... pero en los sueños no me desagrada.-evadió mi comentario, pareció sincerarse.
-¿Qué quieres decir?- pregunté atónita
-... No me da asco. No le odio, en sueños.-musitó, luego se llevó las manos a la cara.
-Es normal, es un sueño, tal vez en tus sueños se comporte de manera distinta... tal vez lo idealices... no lo sé Riku, lo cierto es que... yo sí que le odio, en cambio a Satoshi...- comenté bajando mi tono a medida que terminaba la frase.
-Satoshi no tiene culpa de nada.-dijo, aún con el rostro tapado con sus manos.- ... pero... ese sueño me dejó tan... trastornada...
-¡No pienses más en él Riku!- chillé sin darme cuenta. -No merece que lo hagas, intenta olvidarlo... por favor...- supliqué empezando a llorar de nuevo.
-Risa...-agachó la cabeza.- discúlpame...
-No lo hagas, entiendo que estés alterada, confusa... pero no quiero que pienses nunca en perdonarle, no se lo merece, no merece tu perdón, ni siquiera tu lástima.-
-Jamás podría perdonarle...-noté como se estremecía, era como si por un momento hubiese vuelvo a vivir lo ocurrido.
La abracé con fuerza y le di un pequeño beso en la mejilla.
Volví a cambiar el paño de su frente, y me acosté junto a ella.
-A partir de ahora, dormiremos juntas ¿qué te parece?- propuse sonriente.
-Muy bien.-respondió, sonriendo mientras me miraba.
La abracé aún más fuerte y suspiré algo aliviada.
-¡Ahora estaremos más unidas que nunca hermanita!- exclamé divertida.
-Sí.-asintió Riku, abrazándome a mi también. Me alegré, porque desde lo ocurrido estaba muy poco receptiva.
Ahora tenía que quererla y animarla más que nunca, ella me necesitaba...
Dark... Daisuke... volved pronto...
*OUT* Aqui Risaaa!! ya era hora de que posteara!! seguid seguid! animos mi querida Riku!! asias Loreni!! ^^ *OUT*